martes, 13 de julio de 2010

LOS DELFINES


LOS FASCINANTES DELFINES


Cálculos realizados estiman que en todo el Mediterráneo occidental existen unos 200.000 delfines listados, una de las tres especies de delfines que pueden verse en las aguas próximas a Baleares. El más común y familiar de todos los cetáceos, sin embargo, es el delfín mular, cuya presencia en muchos parques marinos alegra a niños y grandes. En las aguas de Eivissa y Formentera, es todo un espectáculo verlos seguir la estela de los barcos o saltar, jugar y nadar junto a ellos.

Pocos seres humanos hay que no sonrían o sientan una extraña sensación de felicidad ante la visión o presencia cercana de un delfín. Parecen dar una sensación de confianza, de familiaridad, de amistad. Náufragos que han sido salvados por alguno de tales cetáceos han asegurado no haber sentido miedo y sí la certeza de que el animal les estaba ayudando. Existen terapeutas que recomiendan la natación junto a delfines como eficaz tratamiento del estrés o la depresión, e incluso hay médicos, como el soviético Tcharkovsky, que recomiendan a las mujeres embarazadas que mediten o hagan ejercicios de relajación en presencia de delfines (últimamente, incluso, se han dado varios casos de partos en el agua junto a ellos), porque al parecer, los delfines podrían entrar en contacto telepático con los bebés que van a nacer o los recién nacidos. Las madres que han vivido esa experiencia del parto bajo el agua junto a delfines, aseguran que ha sido muy gratificante, casi ‘mágica’, y que han sentido una felicidad casi inenarrable.

Casi todo lo relacionado con el mundo de los delfines sigue siendo un misterio, pero ya se conocen algunas cosas. Por ejemplo, que son mucho más inteligentes y están más evolucionados que los mismos seres humanos. Su cerebro es el mayor de la creación y está mucho más desarrollado que el del hombre. Poseen sentido ultrasónico, un sonar muy perfeccionado con el que pueden orientarse, conocer lo que tienen delante e incluso ‘ver’ a través de la materia, como en una ecografía. Tienen además un sentido del tacto muy desarrollado, por lo que adoran las caricias y el contacto. Hay científicos que están enseñando a los delfines un lenguaje de gestos con gran éxito, ya que éstos comprenden no sólo las palabras, sino también la sintaxis, el orden de las frases silbadas o gestuales. En la Universidad de Hawai se intenta la comunicación con estos cetáceos, a base de silbidos producidos por un ordenador, similares a los que ellos emiten.

Pueblos aborígenes de Australia lo consideran un animal sagrado, totémico. Egipcios y griegos reconocían en los delfines la encarnación de una divinidad; el propio oráculo de Delfos, el más famoso de la historia, estaba bajo la advocación de un delfín.

Se han realizado experimentos singulares. Un grupo de música canadiense, denominado ‘Interespecies Communication’, se dedica a dar conciertos a los delfines, y aseguran que éstos escuchan la música, parecen entenderla y disfrutar con ella. En una cala de Cadaquès, Girona, funciona desde hace un tiempo el primer centro de delfinoterapia de España. La nueva y revolucionaria técnica curativa está ofreciendo resultados sorprendentes, y muchos niños con discapacidades, especialmente autistas y con síndrome de Down, han experimentado una gran mejoría tras su contacto con los delfines. En un centro de Florida, EEUU, un niño sordomudo de tres años se curó completamente gracias a su amistad con un delfín.

Y pese a todo ésto, aún hay humanos que siguen cazándolos en una masacre sin objeto ni sentido, o provocando su muerte al quedar atrapados en redes de deriva, o contaminando los mares y océanos en los que habitan.

Los delfines son acróbatas del mar. Algunas especies pueden saltar hasta 25 pies fuera del agua. Son animales muy sociables, amistosos, e inteligentes, que poseen un sistema de comunicación que es objeto de continuos estudios y de gran fascinación.

Existen más de 60 especies que viven en todos los mares del mundo. Algunas habitan en los ríos Amazonas y Ganges. La mayoría son pelágicos, o sea, que se mantienen siempre nadando mar afuera, generalmente en grandes grupos. Existe una cooperación muy peculiar entre los individuos de cada grupo para atrapar los cardúmenes de peces con que se alimentan, utilizando un sistema de sonido parecido al de los murciélagos para identificar sus presas.

El delfín que más abunda en los mares dominicanos es el hocico de botella o tonina (Tursiops truncatus), que también es el más común en los parques de diversiones por su gran inteligencia y capacidad para mantenerse en cautiverio. Esta especie habita en las aguas tropicales y templadas de casi todos los océanos del mundo.

Otras especies de delfines comunes en aguas dominicanas son el delfín moteado (Stenella frontalis) y el delfín común (Delphinus delphis).

Frecuentemente se observan jugando alrededor de barcos, en aguas costeras o en estuarios, en grupos de varios individuos. Alcanzan velocidades de hasta 35 km/h y llegan a medir de diez a catorce piés de largo. Son muy sensibles a los ruídos que produce el tráfico de navegación y a la contaminación, lo que les ocasiona mortalidades en masa.

Nuestros Maravillosos Aliados



Amigos espontáneos de los humanos, inteligentes a tal grado que algunos piensan que poseen su propia cultura, y ahora descubiertos como portadores de una energía curativa que ha dado pie al desarrollo de una nueva forma de terapia, los delfines saltan del mar a nuestro Templo del Cuerpo, invitados como sanadores.

Todo empezó hace miles de años, en Grecia, cuando se edifica el oráculo de Delfos consagrado a Apolo, el dios Sol de la serena luz. Los animales consagrados a ese santuario son delfines. En Creta también se pintan frescos con imágenes de estos cetáceos, simbolizando los espíritus femeninos, maternales, del mar. Por un lado, la connotación de la claridad serena de la sabiduría; por el otro, la maternidad del mar, de la mar.

Cuenta Homero en La Odisea que Ulises es salvado del mar por dos delfines. A lo largo de los años varias anécdotas recogen historias de delfines que salvan personas de las aguas: marineros, incluso a niños. ¿De dónde viene esa desinteresada compasión de un mamífero marino no entrenado, no domesticado, por otro mamífero terrestre tan distinto, y que cree ser el rey de la creación? La gente de mar, cuando ve a un delfín, dice que es un buen augurio. Las personas que nadan con delfines narran que esta actividad les hace más felices, les da una calma singular.

Los doctores Horace Dobbs y David Nathanson, en Escocia y Florida, respectivamente, comenzaron hace unos 20 años a estudiar el efecto de los delfines en personas con padecimientos emocionales, síndrome de Down y autismo.

Cuenta el Dr. Dobbs que en 1974, en las costas de la isla de Man él y su hijo conocieron un delfín que llamaron Donald. El delfín llevó al chico a dar un paseo por todo el puerto, cuidando de mantenerlo fuera del agua, y la emotiva interacción entre ambos cambió la vida del Dr. Dobbs, que cada vez se aficionó más a la natación con los delfines y menos a su laboratorio.

El océano fue a partir de entonces su centro de investigación, y encontró que las personas con depresión crónica o anorexia nerviosa podían salir de su trastorno con la compañía alegre y amistosa de los delfines. ¿A qué se debe este "efecto delfín"? Hasta la fecha se documentan efectos curativos en las personas que tienen contacto con ellos tales como reducción del dolor, cambios químicos en la sangre, y refuerzo para la recuperación en enfermedades crónicas y terminales.


Se ha observado por medio de la medición de las ondas cerebrales de los pacientes que éstas cambian en presencia de los delfines hacia una armonización entre los hemisferios izquierdo y derecho del cerebro, lo que produce un estado de paz y relajación tal como sucede al realizar una meditación. De hecho, se establece una armonización entre el cerebro de la persona y del delfín, pues estos mamíferos mantienen casi permanentemente una actividad cerebral de frecuencia baja en el denominado nivel alfa, precisamente el nivel de meditación que enseñan diversas escuelas espirituales, lo que nos lleva a recordar la paz que emana de las personas con un alto grado de maestría espiritual. ¿Delfines gurús?


En México ya comienza a dar sus primeros pasos la delfinoterapia. Para los interesados, en el bosque de San Juan de Aragón de la ciudad de México existe un delfinario en donde se da tratamiento a niños con desórdenes del movimiento, síndrome de Down y autismo. Y para saber más sobre delfinoterapia, existe un site hecho con mucho amor a los humanos y a los delfines que recopila una buena cantidad de trabajos: Dolphin facilitated healing articles.

Sea cual sea la explicación de los efectos benéficos de la relación entre el delfín y el hombre encontramos que los griegos no estaban equivocados en su apreciación de los delfines. Y si queda alguna duda, una anécdota: Para proteger los barcos norteamericanos de ataques iraquíes durante la Guerra del Golfo, la Marina de los Estados Unidos llevó delfines entrenados en patrullar alrededor de las naves para descubrir merodeadores, a manera de perros guardianes. Pero la estrategia de defensa falló cuando apareció una manada de delfines árabes; sí, habitantes del Golfo Pérsico. Los delfines norteamericanos decidieron que era mejor hacer nuevas amistades que hacer la guerra, y se fueron a jugar con ellos. Toda una leccion de sabiduría.


Los delfines, son animales que pueden ayudar a personas, tanto con trastornos físicos como emocionales, de diversas maneras, ya que el delfín emite ondas ultrasónicas de distintos tipos, que circulan por todo el cuerpo de la persona tratada, y que operan beneficiosamente sobre el sistema nervioso.
La delfinoterapia, puede ser aplicada en bebés desde los cinco a seis meses, no existiendo límites máximos de edad. Los pacientes están vigilados constantemente por el personal especializado, y además los animales empleados en estas terapias son dóciles, bien amaestrados y acostumbrados al contacto con personas.

Los delfines mas utilizados, son los de la especie tursciops truncatus, conocidos coloquialmente como “nariz de botella”.
Los especialistas en delfinoterapia, explican que las ondas ultrasónicas que emiten estos amistosos animales, generan endorfinas y otras sustancias que ayudan a mejorar la conexión entre las neuronas, y además incentivan el funcionamiento de ambos hemisferios cerebrales. Los cambios neurológicos y neuroquímicos que se generan se traducen en diversos beneficios físicos, emocionales e intelectuales, tales como mejoras en el sistema inmunológico, mejoras en la coordinación motora, en el estado de ánimo, el contacto social, y en el lenguaje.

Uno de los fenómenos mas estudiados con relación a las terapias con delfines, es su potencial didáctico, especialmente en el aprendizaje de niños con síndrome de down, habiéndose observado que los pequeños con esta condición, que han interactuado con delfines, han aprendido de 2 a 10 veces más rápido que aquellos que no lo hacían, y que en un 50% de los casos, podían retener tales lecciones incluso un año después de la terapia.

El tratamiento con delfinoterapia, es aplicable también a individuos con padecimientos del sistema nervioso, casos de cáncer, problemas mentales, e impedimentos motores ya sean congénitos o adquiridos.

En las sesiones de tratamiento, el delfín se deja tocar, y además hace contactos con distintas zonas del cuerpo de la persona, como la columna, manos, plantas de los pies, transmitiéndole de esta manera ondas ultrasónicas alfa, beta y theta.
Las sesiones en el agua pueden durar de 15 a 20 minutos, por lo general complementadas con otras actividades como ejercicios cognoscitivos, masajes, o cualquier otra actividad que el terapeuta considere conveniente, según el caso.
Al cabo del tratamiento, cuyo número de sesiones indicará el terapeuta, se hace el balance de resultados obtenidos, que determinará si se necesita repetir el tratamiento ya que el efecto de los estímulos obtenidos, dura varios meses después de completado el proceso.
Sea por cuestiones de salud, o por conocer esta experiencia, sin lugar a dudas, un contacto de esta naturaleza con estos maravillosos animales, será un disfrute inolvidable.

La Delfinoterapia es una rama de la Zooterapia, donde se utilizan Delfines como medio Terapéutico. Es aplicada no solo a niños autistas sino a pacientes con todo tipo de patologías y trastornos a nivel físico y emocional, ya sea personas con síndrome de down, parálisis cerebral, retardo mental, depresiones, fobias, adicciones, etc. También se trabaja con personas con cáncer y enfermedades comprometidas.
Las sesiones, tienen una duración aproximada de 15 minutos diarios, el sonar del delfín emite unas ondas sonoras electromagnéticas que producen una estimulación en todo el sistema nervioso central, las cuales activan y conectan las neuronas, que se hallan dormidas en el cerebro.
En el caso de los Autistas una de las teorías más fuertes es la ausencia parcial o total de neurotransmisores, por eso se recomienda la Delfinoterapia como apropiada.
El sonido del Delfín, estimula directamente al hipotálamo produciendo endorfinas que son las células neurotransmisoras y estimula la producción de la hormona ACTH, la cual produce una sensación de estabilidad (equilibrio emocional). Se dice que produce cambios neuroquímicos y neuroeléctricos.
Las endorfinas aumentan nuestro umbral de dolor. Produciendo una sensación de anestesia. Dentro de los primeros cambios que aparecen en los pacientes que toman delfinoterapia, esta el aumento en calidad y cantidad de sueño, se ven mas interesados por su entorno.



DELFINOTERAPIA VIBRACIONAL
Esta Técnica se utiliza a nivel vibracional a través de Sonidos puros de Delfines aplicados en el Cuerpo Físico y en el Aura, combinado con Esencias VIbracionales de Delfines y Ballenas. Las Esencias se crean en distintos lugares del mundo con diversas especies de cetáceos. La Esencia Madre es preparada a través de la vibración de sus cantos y sus cuerpos.
El Aura de los Delfines puede llegar a medir seis kilómetros, la vibración que emiten sus cuerpos puede sentirse a la distancia, entrando en un estado de ensoñación y profunda relajación.

Sabemos que éstos cetáceos emiten ondas ultrasónicas de altísima frecuencia y de amplitud diversa, que estimulan directamente al hipotálamo produciendo endorfinas, a su vez se activa la glándula pituitaria, produciendo efectos de relajación, manteniendo los niveles de azúcar en la sangre, regulando la presión arterial, brindando energía vital al cuerpo y eliminando la ansiedad y estrés.
Su sonido penetra en el sistema nervioso y glandular central, armonizando y regulándolo. El trabajo se realiza aplicando sonidos y esencias en determinados puntos energéticos, armonizando los chacras, liberando tensiones o bloqueos y activando lugares específicos del cuerpo.
Se acompaña con sonidos armónicos, cantos, cuencos tibetanos, dijedridoo, flautas, tambores y piano. La intención es aumentar la vibración de nuestro cuerpo y conectar con la energía de los Delfines, para sembrar la Nueva Tierra, ya que es hacia donde estamos yendo los Humanos y el Planeta.

Samanta Pistocchi




TERAPEUTAS POR INSTINTO

Los norteamericanos fueron los primeros en recetar animales, y España se suma ahora con creciente interés, pues los resultados son, como en el resto de los países, muy esperanzadores. "Los delfines son unos animales inteligentes y compasivos".



Alicia va enfundada en un trajecito negro de neopreno, mantiene el gesto crispado y se niega a abrir los puños. Es su manera de protegerese de ese mundo extraño donde los adultos pronuncian palabras que ella no sabe reproducir, y los niños son capaces de correr solos. Luis, el terapeuta, la ayuda a deslizarse bajo el agua salada y enseguida aparecen Cande, Yaiza, Amy y Squeak, cuatro de las hembras del delfinario del Aquapark de Tenerife. Cada una mide cerca de metro y medio y ronda los 200 kilos, pero Alicia no las teme. Sabe que solo quieren jugar. Squeak le quita una de las sandalias y se aleja nadando hacia el borde de la piscina. La pequeña ríe y pretende ir tras el delfín, hasta que ésta le devuelve lo robado. La niña estira todos sus músculos, acaricia a sus compañeras de juegos, les ordena con gestos que silben, les acaricia, nada sobre sus lomos, palmea, se nota que disfruta. Cuando sale a regañadientes de la piscina vomita el desayuno porque ha tragado agua, pero parece que no le importa, sigue riéndose. Ya vestida, se ata los cordones de las zapatillas, y llama al monitor: Uis, Uis. Antonio, su padre, la contempla con una sonrisa de oreja a oreja: es la primera vez que ve a su hija atarse los zapatos. Es la primera vez también que pronuncia una consonante desde que la adoptaron cuando era solo un bebé con problemas psicomotrices, hace ya seis años.



A distancia, Jose Luis Barbero, director del delfinario, no pierde detalle de la sesión. El se propuso hace nueve años demostrar que la inteligencia y capacidad telepática de estos mamíferos va mucho más allá de las piruetas circenses que se exhiben en los delfinarios de todo el mundo. Barbero conocía los resultados positivos del experimentos del neuropsicólogo David Nathanson, en Grassy Key Florida), entre delfines y niños discapacitados. Y se propuso crear un centro similar en España, primero en Alicante, después en Tenerife. Durante sus siete años de trabajo en delfinoterapia, ha atendido a 1.019 niños aquejados de autismo, parálisis cerebral, Síndrome de Down y otros trastornos psicomotrices, y los resultados son muy positivos. No obstante, el recela ante las expectativas equivocadas de muchas familias: "No existen los milagros, no es que los delfines curen , es que es una situación de terapia donde intervienen muchos especialistas y muchos factores diferentes". Jose Luis Barbero conoce bien la desilusión de muchos padres que han sido embaucados por falsos delfinoteraputas que se han limitado a bañar a los niños con los delfines, ajenos a un tratamiento científico.



A Tenerife (Islas Canarias) acuden niños de todo el mundo, en parte porque es el único centro de este tipo que existe en toda Europa, y también porque es gratuito. El alto coste del mantenimiento de las instalaciones se sufraga con las dos exhibiciones diarias con las que los delfines encandilan a los turistas.

La lista de admisiones está completa hasta el 1 de enero del 2001. Y son rigurosos, solo cuelan a quienes denominan Niños del último deseo, pequeños enfermos terminales. Barbero está ultimando junto con una serie de médicos y educadores, un
informe sobre los casos atendidos y los resultados reales de su evolución en el Aquapark. Al mismo tiempo, recuerda las posibilidades de ayuda de otras mascotas.



FUNDACIÓN DELFÍN MEDITERRÁNEO
Los pioneros de lo que se conoce como Delfinoterapia fueron Horace Dobbs en Escocia y el Dr. David Nathanson en Florida. En España los primeros en emplear delfines en el tratamiento de pacientes con Síndrome de Down, parálisis cerebral, depresión y autismo, fueron los miembros de la Fundación Delfín Mediterráneo. Sus trabajos en el delfinario de la Costa Brava de Girona obtuvieron resultados realmente espectaculares. Ahora en Tenerife un equipo dirigido por Marysol González Sterling
está llevando a cabo nuevas experiencias. Se trata de una terapia novedosa que combina la Biosónica y la Terapia Sacro-craneal que utilizan las emisiones acústicas de los delfines a favor del desbloqueoy reequilibrio para determinados casos en que otros tratamientos más convencionales no surten efectos. Todo esto sin soslayar la poderosa importancia del medio acuático y la ingravidez que ofrece.



El delfinario Octopus de Playa de las Américas, en Tenerife, ofrece un programa semanal tres veces al año, en el que se utilizan diapasones para medir la sensación vibratoria que percibe el sistema nervioso. Podríamos definir estas terapias como
dirigidas a despertar zonas del cerebro como adormecidas y a reequilibrar los hemisferios cerebrales. Esto se ha comprobado con electroencefalogramas y con otras mediciones asistidas informaticamente.

La práctica tiene lugar en grupos reducidos, que nunca superan las 4 personas y participan tanto terapeutas como cuidadores, se trata de un equipo multidisciplinar. Más de 1500 niños se han beneficiado ya de este programa con sorprendentes resultados.



THE FULL CIRCLE PROGRAM
Se trata de una terapia asistida con animales marinos rescatados o rehabilitados, ofrecida a niños con discapacidades. El programa utiliza delfines, tortugas de mar, nutrias y otros peces, en sus actividades específicamente diseñadas a la medida del
problema de cada niño en cuestión.

La delfinoterapia se lleva a cabo en una piscina. Los terapeutas y entrenadores trabajan conjuntamente para asegurar una grata experiencia tanto para los delfines como para los niños. Durante la interacción, el delfín es utilizado como estímulo
(atracción) y como recompensa (placer al jugar con él). Actividades complementarias como preparar la comida, alimentarles,
juego, o entrenamiento, sirven para enganchar al niño cada vez más. Está demostrada su eficacia en elevar la motivación de los niños, además de estimularles y aumentar su atención.



El programa del Full Circle está trabajando exclusivamente con niños del área de Tampa Bay. Cada paciente es atendido en 3 sesiones de 1 hora , durante 12 semanas. En algunos casos, se prolonga durante más tiempo, es algo en función de las necesidades del paciente. Todas las sesiones están documentadas con progresos en atención, lenguaje expresivo, felicidad y habilidades sociales, aunque estos varían de persona a persona.

Se cumple el 15º año en que el Full Circle Program, ofrece sus servicios de delfinoterapia a niños con discapacidades con notables y documentados éxitos.



DOLPHIN HUMAN THERAPY AND RESEARCH by David E. Nathanson
El Dolphin Human Therapy (DHT) es un programa que permite a niños y adultos mentalmente o fisicamente disminuidos interactuar con delfines. El DHT se lleva a cabo en Key Largo, en Florida.
La teoría y la investigación que hay detrás de la delfinoterapia es que los niños incrementan su atención como resultado de su deseo de interactuar con los delfines. Se utiliza al delfin como recompensa ante respuestas cognitivas, físicas o afectivas
correctas que de el niño (procedimiento de Modificación de conducta: la conducta se guía por las consecuencias). Las investigaciones han mostrado que los niños aprenden cuatro veces más rápido y con gran atención, que con otros procedimientos estándar.

Mientras interactuan con los delfines los niños desarrollan un estrecho lazo con un nuevo amigo!
La DHT ha tratado a niños de 37 estados y 12 países. Los diagnósticos más comunes con los que vienen los pacientes son Síndrome de Down, autismo, Síndrome de Rett y parálisis cerebral. Se han obtenido grandes éxitos en la mayoría de los casos, y esperamos seguir teniendolos.



DELFINES: ECÓGRAFOS VIVIENTES
Muchas personas que trabajan con delfines dicen que estos animales tienen la habilidad de detectar áreas de discapacidad o de trauma físico en los humanos. ¿Cómo pueden hacerlo? Los científicos que participan en la investigación médica asistida por delfines creen que estos animales tienen un sónar natural, es decir, que son como ecógrafos vivientes que emiten ondas sonoras que podrían estar asociadas a su sensibilidad.

Desde 1989, la Fundación AquaThought, con sede en Florida, está investigando los cambios psico, neuro e inmunológicos que le ocurren a una persona cuando interacciona con un delfín. Se han hecho electroencefalogramas y se han detectado
cambios cerebrales mientras se está en el agua con estos animales, pero falta más investigación para dilucidar cuáles son los procesos neurológicos que entran en juego. Existe la hipótesis de que nadar con un delfín refuerza el sistema inmune de la persona, afecta al ciclo de producción-recaptación de los neurotransmisores y afecta a todo el sistema hormonal. Se cree que esto se debe a los cambios sono-químicos (producidos por las ondas que emite el animal) que ocurren en las membranas celulares. En el futuro, seguramente la delfinoterapia se convertirá en un proceso mecánico. Las ondas sonoras aplicadas por el delfín entrenado serán sustituidas por generadores portátiles de ultrasonidos unidos a monitores.


En el zoo:
Carlos Mario Sosa Rosiles, de dos años y medio, tiene retraso mental. Cierra los ojos mientras Venus, el delfín, le toca durante su primera sesión de terapia neuroestimulante en el acuario del zoo de la ciudad de Mexico. Se cree que este tratamiento puede mejorar su coordinación.



LA DELFINOTERAPIA
Que duda cabe de que entre todas las criaturas marinas, el delfín es uno de los preferidos tanto por los niños como por los adultos, que ven en ellos a unos seres próximos y amigables a los que se atribuyen cualidades de todo tipo. Pero lo que mucha gente ignora es que los delfines están siendo utilizados desde hace tiempo como terapeutas, especialmente en los casos de personas con discapacidades mentales.

Una terapia novedosa se abre paso en el tratamiento del autismo, Síndrome de Down,
parálisis cerebral, cáncer, entre otros. Se trata de la técnica denominada Delfinoterapia.

"Los delfines son los señores que dominan sobre todas las manadas que pueblan los mares y haciendo alarde de su valor, belleza y potencia en las aguas, vuelan surcando los mares como flechas, y su luz irradia una luz fogosa y vivaz".



EL ANTIDEPRESIVO IDEAL
La Delfinoterapia también está sirviendo de gran ayuda en la recuperación de las depresiones. El médico Británico Horace Dobbs, creador del International Dolphin Watch cuenta la historia de Bill Bowell en la revista de la institución –Dolphin- de marzo de 1998, explicando como en 1974, poco después de un infarto de miocardio, fue acusado de un crimen que no había cometido, siendo encarcelado. Si bien no tardó en probarse su inocencia, la experiencia carcelaria quedó impresa en su mente, cayendo en una profunda depresión. Durante varios años visitó distintos especialistas,
que no consiguieron q Bill encontrara ninguna mejoría. Su estado era de tal gravedad que le fue concedida una pensión por incapacidad definitiva al no poder trabajar ni hacerse cargo de responsabilidades importantes. Llegó a considerarse inválido y vivía en lo que él mismo describía como un pozo negro.

Sus primeras vacaciones las tomó después de 17 años, cuando en compañía de su familia embarcó en el yate del Dr. Dobbs para conocer a Simo, un delfín salvaje que frecuentaba las aguas de la cosa de Pembrokeshire, al norte de Gales. El Dr. Dobbs pidió a Bill que se subiera al pequeño bote pegado al barco para estar más cerca del agua cuando apareciera Simo. Así lo hizo y cuando el delfín apareció, se acercó al bote y Bill pudo acariciarlo. Seguidamente, el médico le pudo convencer para que se enfundara un traje de goma y se introdujera en el agua al lado del delfín. Una vez en ella, el delfín fue acercándose poco a poco a Bill hasta que, en muy poco tiempo los dos flotaban tranquilamente en el agua, uno al lado del otro. Dobbs Y LA FAMILIA De Bill observaron hipnotizados la escena: ambos mamíferos estaban haciéndose amigos. Al cabo de un rato, cuando Bill volvió a subir al bote de goma, una amplia sonrisa se dibujaba en su rostro, la primera tras tantos años de oscuridad. A partir de entonces, las sesiones de natación de la curiosa pareja se repitieron a menudo y los testigos de esta relación describieron el cambio en Bill. De esta forma surgió la Operación Sunflowers, un proyecto de investigación de las habilidades terapeúticas de los delfines. Dobbs cuenta que todos sus trabajos con los delfines los hace contando con una empresa de televisión para tener un registro visual al final del estudio. Precisamente dos cadenas británicas, la Pentagon Comunication y la TVS, fueron las que le facilitaron los medios para proseguir sus investigaciones sobre el efecto curativo de los delfines en la depresión. En esta ocasión se desplazó a las costas de Irlanda, el territorio donde se movía un solitario delfín, Funghie, que solía jugar con todas las personas que se le acercaban. Además del mencionado Bill Bowell, Dobbs puso en contacto a Funghie y Jemina Biggs, quién sufría anorexia nerviosa, y a Neil Jackson que sufría una fuerte paranoia. Se mostró como se comportaba el delfín cuando estos tres pacientes depresivos se acercaban a él y nadaban juntos. Asimismo, reflejaba el comportamiento de estos y sus reacciones; los tres pacientes manifestaron sentir un gran avance en su proceso curativo.



ESPERANZA PARA LOS DISCAPACITADOS MENTALES
A cualquiera que se acerque a un delfinario, sea niño o adulto, le resulta difíciles sustraerse a la influencia que sobre él ejercen estos simpáticos mamíferos. Es raro ver caras tristes cerca de los delfines; pareciera que comunican alegría y optimismo. Tal vez por eso quien es preguntado sobre sus sentimientos hacia estos animales, dirá que siente cierta afinidad. Es esa certeza de proximidad y afinidad, la que ha movido a algunos médicos a considerar a los delfines como posibles ayudantes para curar o aliviar ciertos trastornos, sobre todo en niños.

Uno de estos especialistas es el Dr. David Nathanson que trabaja con niños autistas y con Síndrome de Down en las instalaciones del Dolphin Research Centre, en Florida. El postula que el principal impedimento para que los niños con discapacidades mentales aprendan no está tanto en una incapacidad para el aprendizaje en sí, sino en las dificultades para prestar atención, lo que llamó la Hipótesis de la Atención Deficiente. El Dr. Nathanson trabajó con seis niños que padecían diferentes discapacidades, desde Síndrome de Down hasta hidrocefalia. Su intención era probar que el contacto con los delfines podía mejorar la atención de estos niños y, consecuentemente mejorar su aprendizaje. A cada uno de los niños se les encomendó la tarea de memorizar unas pocas palabras, y si el niño se concentraba y aprendía algunas de ellas se les premiaba jugando con el delfín, q besaba, acariciaba o remolcaba dorsalmente al pequeño. La respuesta de los niños a este tratamiento superó entre 2 y 10 veces la obtenida en las aulas convencionales. Estos resultados se presentaron en septiembre de 1988 al Congreso Internacional de Psicología en Australia y publicados en su memoria oficial, y posteriormente en Clinical and Abnormal Psychology. Estos primeros resultados positivos del equipo de Nathanson favorecieron que el Dolphin Research Centre creara el "Programa Delfín-Niño", del que ya se están beneficiando miles de niños venidos de todo el mundo.

Hoy entre las anomalías o enfermedades que se están atendiendo en este centro, se encuentra el Síndrome de Down, el autismo, la parálisis cerebral, el cáncer, la depresión, el Síndrome de Atención Deficiente, problemas de audición y de visión, lesiones en la médula espinal, etc.
Nathanson dice, que a pesar de que las revistas médicas publican los innumerables éxitos de esta terapia, ninguna refleja lo que para él es más importante: las caras de felicidad de los niños cuando interactúan con los delfines, los comentarios de los padres, que declaran que sus hijos jamás antes habían prestado tanta atención.

Los delfines regalan su sensibilidad, una especie de chispa que cambia la vida de las personas.
Además no tratan a dos personas de la misma forma; parecen detectar perfectamente las diferencias entre unos niños y otros, o entre niños y adultos. Y es esa capacidad de distinguir y apreciar las diferencias lo que los convierte en valiosos terapeutas a l a hora de dar un tratamiento individualizado según cuál sea la anomalía.



¿QUE ES LA DELFINOTERAPIA?
Ya los griegos, al lado de su legendario lema Conócete a ti mismo - grabado a la entrada de Delfos- colocaron un delfín, animal que recibió una protección equiparable a la otorgada a los dioses, al punto de que llegaron a castigar con la muerte a quien osara matar a uno de tales cetáceos. Hay que decir también, que retrotrayéndonos más aún en el tiempo, los aborígenes de Australia conservan leyendas de tiempos remotos en las que cuentan que los pueblos primitivos se dirigían a las playas para comunicarse con los delfines, con los que mantenían una estrecha relación espiritual. De este modo, los delfines llamados con el nombre genérico de Dreamtime (tiempo de sueños), fueron incluidos en la vida física y espiritual de los primeros pobladores de Australia, y las playas donde se solían celebrar los encuentros eran consideradas como lugares sagrados sobre cuyo emplazamiento se guardaba un celosos secreto que solo era transmitido oralmente por los jefes espirituales de las tribus de generación en generación. Con el correr del tiempo, sin embargo, aquéllas prácticas fueron paulatinamente abandonadas hasta que fueron recuperadas por algunos colonos blancos, que habían oído esas leyendas, si bien no antes de que mediara una época durante la que los delfines pusieron a prueba a esa nueva "especie", y llegaran a considerar a sus miembros dignos del intercambio....



"Ningún ser de la creación es más divino que los delfines; ya existían con anterioridad al hombre y compartían las ciudades con los mortales, pero por orden de Dioniso pasaron de la tierra a los mares y tomaron la forma de los peces".
Oppian


El interés actual por los delfines sería una especie de redescubrimiento para el hombre moderno, que hoy renueva con entusiasmo el estudio de esta especie, en especial al saber que poseen una sorprendente capacidad curativa para el hombre, sobre todo en el caso de los discapacitados mentales. Estamos hablando de una nueva técnica terapéutica que hoy se conoce como "Delfinoterapia". Pero, ¿cuál es su origen?

A principios de los años cincuenta, el norteamericano John Lilly descubrió que los delfines pueden ejercer una influencia poderosa y positiva sobre la mente humana. Lilly trabajaba entonces sobre la neuroanatomía de estos cetáceos en colaboración con la Marina norteamericana cuando, gracias a unos experimentos que incluían la observación del comportamiento de su propia mente en unas cámaras de aislamiento especialmente diseñadas, pudo llegar a la conclusión de que los delfines se encuentran en estado meditativo las 24 horas del día.

Paralelamente, estableció un sistema bidireccional de comunicación con los delfines creando un interfaz informatizado, por cuanto el proyecto suponía que el lenguaje de los delfines estaba basado en imágenes sónicas. Con los sonidos emitidos por aquéllos se creaban imágenes computerizadas que posteriormente eran analizadas por especialistas para poder diseñar una cadena de respuesta a los delfines a través del ordenador, y de ese modo crear un lenguaje que hombre y delfín pudieran entender. Y así, tras años de investigación, se llegó a confeccionar el primer diccionario electrónico bilingüe (inglés - lenguaje de los delfines) compuesto por unas 50 palabras. Junto a otros eminentes científicos, Lilly contribuyó a la elaboración del libro "Mind in the waters" que sentó las bases de un revolucionario concepto: la existencia de otra mente parecida a la nuestra. Esa interrelación entre esa mente y la del hombre es lo que ha abierto la puerta a la Delfinoterapia.



RESULTADOS EN DELFINOTERAPIA por el Dr LUDMILA LUKINA
Desde 1986 en el oceanarium del estado de Ucrania, situado en Sevastopol, Crimea, un nuevo campo de investigación se viene desarrollando por un grupo de científicos en el que yo estoy a la cabeza, mi nombre es Dr. Ludmila Lukina.



Cada año, durante el verano, niños y adultos con distintas discapacidades han recibido sesiones de delfinoterapia. Ellos informan de que sienten mejoramiento en su humor, bienestar, vitalidad y un aumento en la capacidad para trabajar. Algunos también sienten que desaparecen los síntomas de sus enfermedades después de nadar con los delfines. Los resultados de nuestras investigaciones se han publicado en el Simposio Internacional de Medicina en Gurzuf (1992), y en Moscú (1995), y en otros Congresos como el de Turquía (1996) y Gran Bretaña (1998). La delfinoterapia ha recibido una amplia aceptación por parte de la comunidad científica, haciendo notar su alta eficacia y su gran futuro como método de tratamiento.




INVESTIGACION EN TERAPIA DE SONIDO Y TERAPIA ASISTIDA POR DELFINES




REFLEXIONES SOBRE LOS POSIBLES BENEFICIOS DE LAS RESONANCIAS
ULTRASONICAS DE LOS DELFINES EN EL DESAROLLO Y REVITALIZACIÓN DEL ADN

Un buén número de investigadores en terapia asistida por delfines, están tratando de descifrar cuales son los beneficios revelados por tantas personas después de haber nadado con delfines. Ha habido resultados concretos y obvios obtenidos a través del electroencefalograma (EEG). David Cole de los laboratorios Aquathout, ha probado que ambos hemisferios cerebrales entran en sincronía después de una interacción con delfines. Otros investigadores hacen análisis de sangre antes y después de nadar con delfines, y han descubierto cambios en las hormonas y las encimas. Tal vez la respuesta de encuentra en las resonancias de sonido que los delfines producen para localizar cosas en su medio ambiente habitual y el efecto de estos ultrasonidos en la espiral de ADN.

Nosotros tenemos una organización en España que tiene un programa para investigar los beneficios que de la terapia del sonido y también lleva a cabo un programa de Biosónica Craneal con delfines, combinado con Osteopatía Craneal o terapia Sacro Craneal desarrollada en el agua combinada con una nueva modalidad de terapia del sonido utilizando el análisis de voz para saber las deficiencias del sonido en la voz de la persona, incluyendo en el tratamiento el empleo de diapasones. Con esta técnica la sensación vibratoria producida por los diapasones desbloquea las áreas del cuerpo donde traumas y estancamientos crónicos han detenido el envío de señales al cerebro y se niegan así, a reconocer la sensación vibratoria del diapasón colocado en una zona no sensitiva del cuerpo.

El mundo de las vibraciones es una maravillosa aventura en las terapias, ya que todos los físicos nos muestran que tanto nosotros como todo en el Universo está compuesto por vibraciones, que las ondas lentas y largas son sonido y las largas y cortas son luz. Todo el mundo alrededor nuestro, nosotros mismos, estamos mera y únicamente compuestos de vibraciones, que a veces se desafinan y entran en deterioro o enfermedad. El agua donde los delfines nadan está llena de vibraciones únicas y sonidos especiales de registro no accesible al oído humano o a su voz a los que llamamos ultrasonido. Una nueva comprensión del sonido usado por el ADN arrojaría luz sobre lo que todos estamos tratando de descifrar en cuanto a los beneficios de la interacción humano-delfín.



ENVEJECIMIENTO, ENFERMEDAD Y FENOMENOS ELECTRICOS DEL ADN Y EL ARN

El ADN está compuesto de productos químicos simples engarzados como cuentas que forman moléculas conocidas como bases. Solo hay cuatro tipos de estas bases y son: ADENINA TIMINA
CITOSINA GUANINA

Llamadas: A T C G

Cada base está enlazada a una molécula de glucosa (desoxirribosa) y a una molécula de fosfato en el ADN. La base está directamente enlazada con la glucosa.



La órbita de los electrones va en dirección de las agujas del reloj si contactan con la sección de un fosfato, y en contra de las agujas del reloj en la sección de la glucosa.

Los electrones giran en la dirección de las agujas del reloj al final de la A-DENINA y la T-TIAMINA, donde conecta con los átomos de hidrógeno.



Parece ser que el ADN escanea el ARN con ultrasonido para encontrar la resonancia de la proteína que necesita para replicarse a sí mismo. La doble hélice espiral del codigo genético tiene una cierta cantidad de giros necesarios para crear fricción y vitalidad celular. Con la edad la doble hélice necesita hacer más giros para crear fricción y vitalidad celular. Cuanto más gira, el espacio donde se asientan los pares decrece, impidiendo a parte de la información de los pares replicarse; así, duplicación y continuación entran en decadencia y enfermedad.

Esta fricción puede ser inducida por estimulación eléctrica o por presión de ondas de sonido a mantener la energía suficiente y el movimiento cinético de forma que la doble hélice no necesite enrollarse más, sino que comience un proceso de apertura consiguiendo mayor elasticidad para la membrana celular y su desenroscamiento, invirtiendo el proceso de envejecimiento y la pérdida de información en la réplica o duplicación de los pares del ADN.

Este escaneo se hace con un ultrasonido que los delfines pueden producir y nosotros podríamos muy probablemente medir y así ser capaces de calcular si la mejoría tiene lugar en un cierto momento durante la interacción humano-delfín.



Un núcleo celular tiene al menos ocho tipos diferentes de virus, tanto ARN como ADN. Hay cuatro tipos de ARN que tienen una carga completamente negativa. Hay cuatro tipos de ADN que tienen una carga totalmente positiva. Esta sección de cuatro bases análoga al peldaño de una escalera helicoidal se llama cromosoma. Cada par de virus, (uno negativo de ARN y uno positivo de ADN) se unen uno a otro para formar un bipolo.

Los virus inactivos toman una forma cristalina. Estas formas cristalinas poseen propiedades piezoeléctricas lo que las hace sensibles a las ondas eléctricas y acústicas, como si de un micrófono o antena se tratara. Podría por tanto recibir o transmitir ondas eléctricas o de presión (acústica).



Esto significa que el ADN está formado por peldaños unidos por dos hebras flexibles.

Estas hebras giran para formar una escalera helicoidal llamada molécula de doble hélice del ADN.

Usamos frecuencias de sonido sobre el cuerpo con diferentes propósitos:

1) Serán usadas por el ADN para escaneo acústico en la determinación de que tipo de ARN requiere.

2) Para mantener el virus como un bipolo activo por el efecto piezoeléctrico producido por la tensión de las ondas de alta frecuencia entre los dos virus del ADN y el ARN.



El ADN está bajo el constante bombardeo de iones cargados viajando a través del sistema nervioso. Estos iones cargados sirven para modular el sistema de frecuencias que desarrolla un sonido de alta frecuencia de banda entre 1´9 MHZ y 2 MHZ. Como una estructura resonante absorberá una frecuencia idéntica a sí misma en fase y amplitud, una frecuencia sin resonancia será reflejada sin producir resonancia. La detección de esta resonancia de retorno efectivamente determinará que tipo de proteína (nucleótido) falta en la célula.

El envejecimiento y la reproducción defectuosa del ADN está causada por la carencia de vitalidad celular que tiene lugar debido a el retorcimiento de la hélice de ADN cuando el organismo envejece.
Dado que la molécula de ADN solamente tiene un número exacto de cromosomas dado que su longitud es fija, este enroscamiento añade más vueltas que consecuentemente van a reducir el número de cromosomas en cada vuelta y estarán directamente relacionados la edad, el número de giros y el número de cromosomas.



A medida que el organismo recorre el ciclo de nacimiento, madurez y muerte, la hélice de ADN gira retorciendose y reduciendo el número de cromosomas por giro; esto sucede de la siguiente manera:

El ADN de una célula embrionaria en el útero materno contiene 46 cromosomas por giro.

En la sexta semana de embarazo el ADN de las células del embrión tiene 34 cromosomas por giro.

En el décimo mes lunar una simple molécula de ADN (mitad procedente de la madre y la otra mitad procedente del padre) se ha reproducido a sí misma más de 6 trillones de veces.

Cuando un bebé nace, el proceso de reproducción decrece debido a el retorcimiento de la hélice del ADN.

A la edad de 2 años, el ADN ha girado reduciendo el número de cromosomas a 22 por giro.

A la edad de 21 los cromosomas son de 14 por giro.

Desde los 35 hasta aproximadamente los 55 años, los cromosomas se estabilizan de alguna forma en 10 por giro.

Alrededor de los 55 años de edad en adelante los 10 cromosomas por giro se reducen a 6 y continúan decreciendo hasta la muerte del organismo.

La energía cinética de los electrones en las uniones de hidrógeno junto con la escasez de energía de los iones cargados del sistema nervioso, son tan déviles que el ADN deja de reproducirse a sí mismo y el proceso de envejecimiento comienza a causar estragos en el organismo.

Adicionalmente, el constante descenso del número de cromosomas con el paso del tiempo actúa lentamente reduciendo la vitalidad del sistema del nivel celular.

Esto hará que se incremente la sensibilidad del escaneo del ARN por el ADN cada vez más sensible a fuentes exteriores de interferencia.

Si estas fuentes exteriores de interferencia tienen lugar durante el proceso de escaneo, los patrones resultantes quedarán distorsionados con respecto al original. Si esto ocurre de forma masiva podría dar lugar a cáncer y todo tipo de enfermedades.

Hablando en términos Sinergéticos podemos comprender cómo un comportamiento colectivo podría ser establecido en el cuerpo para forzar a los tejidos malignos como cáncer y otras enfermedades resultantes de la distorsión del ADN a supeditarse a un parámetro de orden dominante para el restablecimiento de una salud y un vigor óptimos.


Para saber mas sobre COHERENCIA y Análisis de Voz contactar al autor del método de
BIOSONICA y del programa de ordenador:
Marysol Gonzalez Sterling
Dirección: PLANET ART, Calle de la Fuentes 8, 3 izda. Madrid 28013, ESPAÑA.
Teléfono; (34)91 5425597
E-Mail: planet-art@redestb.es y BIOSONICA@aol.com

"BIOSONICA CRANEAL CON DELFINES"
Terapia Sonica con desenroscamientos en el agua acompañado de delfines.
Osteopatía Sacro-Craneal con diapasónes.
Análisis de voz y de frecuecias cerebrales

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